La bicicleta y la bicicleta eléctrica: los medios de transporte que menos contaminan

Descubre por qué la bicicleta eléctrica y la convencional son los medios de transporte que menos contaminan y más limpios para un futuro verde y sostenible.

En un mundo cada vez más contaminado y en el que las personas estamos más preocupadas por el impacto ambiental de nuestras acciones diarias, la elección de medios de transporte sostenibles se vuelve crucial. En este sentido, la bicicleta y la bicicleta eléctrica emergen como dos auténticas reinas, ofreciendo una movilidad eficiente, inteligente y respetuosa con el medioambiente. En este artículo, exploraremos por qué estos vehículos son considerados los menos contaminantes, y cómo la bicicleta eléctrica plegable Ossby GEO se alinea perfectamente con esta visión de movilidad sostenible.

Tabla de contenidos

La huella de carbono de la bicicleta eléctrica comparado con otros tipos de vehículos de movilidad urbana

La preocupación por el cambio climático y la contaminación atmosférica ha llevado a un aumento en la demanda de medios de transporte más limpios y ecológicos. En este contexto, muchas personas tienen en cuenta la baja huella de carbono de la bicicleta eléctrica y de las bicicletas convencionales para elegirlas como opciones viables para desplazamientos urbanos y suburbanos.

Comparación de emisiones de carbono: ¿cómo se sitúan las bicicletas eléctricas y las bicicletas tradicionales?

Analizando los datos arrojados por el estudio realizado para la plataforma TNMT¹, se revela una interesante perspectiva sobre la contribución ambiental de las bicicletas y las ebikes en comparación con otros medios de transporte.

La bicicleta es uno de los medios de transporte que menos contaminan. Es la estrella indiscutible de la movilidad urbana al proporcionar una forma de transportarse eficiente, respetuosa y sostenible. Atendiendo a la tabla, en el puesto número 4, se encuentran las bicicletas eléctricas, aunque tienen una huella de carbono superior a la de las bicicletas convencionales, siguen siendo una opción significativamente más verde que muchos otros modos formas de movilidad y uno de los medios de transporte que menos contaminan. Con emisiones de aproximadamente 18,4 gramos de CO₂ por kilómetro por usuario (contando tanto como el proceso de fabricación, el mantenimiento, las infraestructuras), la huella de carbono de la bicicleta eléctrica se sitúa por debajo de la de medios de transporte como las motos eléctricas, los autobuses, los trenes regionales y los coches; ya sean eléctricos, híbridos o de gasolina.

Este análisis subraya la importancia de considerar el contexto y la comparación relativa al evaluar el impacto ambiental de las bicicletas eléctricas. A pesar de que generan emisiones de carbono durante su fabricación y operación, su contribución es notablemente menor en comparación con otros medios de transporte más convencionales y contaminantes.

Tal y como recoge el estudio publicado por www.tnmt.com las bicicletas eléctricas continúan siendo una opción atractiva para la movilidad urbana sostenible, ofreciendo una alternativa viable y ecoamigable en un panorama dominado por la preocupación por el cambio climático y la contaminación atmosférica.

¹ Estudio en el que se tiene en cuenta un análisis del Lufthansa Innovation Hub, TNMT.com, prensa (The Financial Times y The New Republic) y varios estudios de investigación sobre las emisiones promedio de carbono por tipo de transporte.

Además, es esencial tener en cuenta el impacto ambiental durante el ciclo de vida y de uso de la bicicleta eléctrica. Al no emitir gases durante su funcionamiento, estas bicicletas contribuyen significativamente menos a la contaminación atmosférica en comparación con los vehículos motorizados tradicionales. Durante su vida útil, generará huella de carbono en muy poca medida a la hora de la carga, un impacto muy bajo si tenemos en cuenta que una carga de la Ossby GEO, por ejemplo, cuesta 0,15€. Si se opta por una red eléctrica basada en energías limpias y renovables, se conseguiría un 0% en emisiones.

Otro punto importante a considerar es la durabilidad y longevidad de las bicicletas eléctricas. A menudo, estas son diseñadas para ser robustas y duraderas, lo que significa que pueden recorrer largas distancias y durar muchos años con el mantenimiento adecuado. Esto contrasta con los vehículos de combustión, que tienden a tener una vida útil más corta y requieren un reemplazo más frecuente y costoso.

En resumen, si bien es cierto que las bicicletas eléctricas generan una cierta cantidad de contaminación durante su ciclo de vida, esta es considerablemente menor en comparación con los vehículos que utilizan hidrocarburos para su funcionamiento. Su contribución a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y la mejora de la calidad del aire en nuestras ciudades, las posiciona como una opción más limpia y sostenible para la movilidad urbana del futuro.

¿Las bicicletas eléctricas son un vehículo sostenible? ¿Cuál es la contaminación de la bicicleta eléctrica?

Existe una creencia común de que las bicicletas eléctricas, debido a su motor eléctrico y batería, son inherentemente más contaminantes que otras formas de transporte convencionales. Sin embargo, esta percepción no refleja completamente la realidad, es importante desmitificarla y aclarar que la bicicleta eléctrica de uno de medios de transportes que menos contaminan. A menudo, se argumenta que durante la fabricación de las bicis eléctricas generan contaminación durante su fabricación y tras finalizar su vida útil, lo que invalidaría su estatus como medio de transporte sostenible. Sin embargo, un análisis más detallado de todo el ciclo de vida de estos vehículos revela una imagen más equilibrada.

Veamos la ahora qué causa la contaminación de la bicicleta eléctrica. El proceso de fabricación de las bicicletas eléctricas, al igual que el de cualquier otro vehículo, requiere la utilización de recursos y energía. Es cierto que durante esta etapa se emiten ciertas cantidades de CO₂, pero es importante contextualizar estos datos. 

Estudios realizados, como el anteriormente mencionado, han demostrado que en comparación con los vehículos de combustión interna, las bicicletas eléctricas tienen una huella de carbono mucho menor. 

En este apartado hay que tener en cuenta que la huella de carbono de una bicicleta dependerá del material del que esté fabricado, así como del lugar en el que se fabrica. No es lo mismo una bicicleta de fibra de carbono fabricada totalmente en Asia que, por ejemplo, la bici eléctrica y plegable Ossby GEO fabricada en España y que utiliza un composite bio de materiales reciclados, reduciendo los gases contaminantes en un 82%.

Si tienes alguna duda sobre qué es una bicicleta eléctrica, puedes echarle un ojo a este artículo en el que te contamos todos los detalles:

¿Qué es una bicicleta eléctrica o ebike? Guía completa

Desglosando la huella de carbono

Según estos estudios, una bicicleta eléctrica emite aproximadamente 360 kg de CO₂ durante toda su vida útil, recorriendo una media de 20.000 km (una media muy por lo bajo). Sin embargo, es esencial tener en cuenta que esta cantidad es significativamente menor que la generada por vehículos motorizados tradicionales. Por tanto, tanto la bicicleta eléctrica como la bicicleta tradicional son los medios de transporte que menos contaminan.

Modo de TransporteFactor de Ocupación (pax/veh)Factor de Consumo de Energía (gep/pkm)Factor de Emisiones de CO2 (gCO2/pkm)
Moto122,452,5
Coche1,248,3120,7
Autobús de empresa2513,335,1
Autobús urbano2018,749,4
Autobús interurbano2412,132,0
Cercanías259,432,8
Metro / Tranvía308,529,6
Bicicleta eléctrica10,62,2
Moto eléctrica14,917,1
Coche eléctrico1,212,242,5

Fuente: IDAE – Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico

Comparando con otros medios de transporte

En comparación con otros vehículos, las bicicletas eléctricas, incluida la Ossby GEO, destacan por su baja huella de carbono. Por ejemplo, la huella de carbono de la bicicleta eléctrica es 16 veces inferior a la de un coche convencional y 6 veces menor que la de una moto de baja cilindrada. Esto resalta el papel fundamental que juegan las bicicletas eléctricas, como uno de los medios de transporte que menos contaminan, en la reducción de la contaminación atmosférica y la mitigación del cambio climático.

En nuestro blog encontrarás una guía sobre las ventajas y desventajas de la bicicleta como medio de transporte, te lo dejamos aquí

Bicicleta como medio de transporte: ventajas y desventajas

 

Examinando los datos recopilados de diversas fuentes, incluyendo el estudio para la plataforma TNMt, se ha elaborado una tabla detallada que compara el factor de ocupación, el factor de consumo de energía (fCE) y el factor de emisiones de CO₂ (fCO2) de varios modos de transporte. Esta información complementaria proporciona una visión más completa de la contribución ambiental de las bicicletas eléctricas en relación con otros medios de transporte.

Como se observa en la tabla, las bicicletas eléctricas destacan por su bajo factor de emisiones de CO₂ (2,2 gCO2/pkm), lo que las convierte en una opción excepcionalmente sostenible en comparación con modos de transporte como el coche (120,7 gCO2/pkm) y la moto (52,5 gCO2/pkm). Incluso en comparación con otros vehículos eléctricos, como el coche eléctrico y la moto eléctrica, las bicicletas eléctricas siguen siendo líderes en términos de eficiencia energética y reducción de emisiones.

Esta información refuerza la importancia de considerar no solo las emisiones de CO₂, sino también el factor de ocupación y el consumo de energía al evaluar el impacto ambiental de los diferentes modos de transporte. Las bicicletas eléctricas se destacan como una opción altamente efectiva para reducir la huella de carbono y promover un estilo de vida más sostenible y saludable.

La contribución de la bicicleta eléctrica plegable Ossby GEO

La bicicleta eléctrica plegable Ossby GEO no solo representa una revolución en términos de movilidad urbana, sino que también marca un hito en la búsqueda de alternativas más sostenibles y respetuosas con el medio ambiente. Gracias al innovador biocomposite utilizado en su fabricación, esta bicicleta ofrece una serie de ventajas significativas que la convierten en una opción ideal para aquellos que buscan reducir su huella de carbono.

Biocomposite sostenible: una nueva era en la fabricación de bicicletas

El biocomposite utilizado en la bicicleta Ossby GEO es el resultado de una cuidadosa selección de materiales y tecnologías sostenibles. Confeccionado a partir de fibras recicladas de palas de aerogeneradores españoles y aceite vegetal, este material no solo ofrece una excelente resistencia y durabilidad, sino que también reduce drásticamente la huella de carbono asociada con su producción. De hecho, su fabricación es un 82% menos contaminante que la de una bicicleta convencional, lo que demuestra su compromiso con la sostenibilidad desde la etapa inicial del proceso.

Tienes toda la información sobre qué es el biocomposite y por qué lo utilizamos para fabricar la Ossby GEO en este post:

¿Qué es el composite y cómo se usa para fabricar bicicletas? – Todo lo que necesitas saber

 

Diseño y calidad: una colaboración innovadora

La colaboración entre Ossby y Ànima Design ha sido fundamental para llevar a cabo este proyecto ambicioso. Con un enfoque en la estética y la calidad, se ha creado una bicicleta que cumple con los más altos estándares de diseño y funcionalidad. Aprovechando al máximo las características del biocomposite, el proceso de fabricación en SMC (sheet molding compound) permite la creación de formas integradas y aumenta aún más la sostenibilidad al utilizar compuestos reciclados.

Impacto ambiental reducido: una opción para la micromovilidad sostenible

La bicicleta Ossby GEO no solo destaca por su diseño innovador y su calidad excepcional, sino también por su reducido impacto ambiental. Al eliminar las soldaduras, resinas y catalizadores químicos presentes en otros materiales, el proceso de fabricación de esta bicicleta se vuelve mucho más respetuoso con el medio ambiente. Además, su capacidad de plegado la convierte en una opción perfecta para la micro-movilidad sostenible, siendo compatible con el transporte público y facilitando los desplazamientos en distancias cortas.

Hacia una movilidad más limpia y sostenible con las bicicletas tradicionales y eléctricas

En resumen, tanto la bicicleta convencional como la bicicleta eléctrica destacan como los medios de transporte que menos contaminan y tienen una huella de carbono significativamente menor en comparación con otros vehículos. Su capacidad para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y mejorar la calidad del aire en nuestras ciudades las convierte en opciones imprescindibles para un futuro sostenible. Y no solo eso, también mejoran nuestra salud física y mental, crean ciudades más pacíficas y con más interacción entre sus ciudadanos. Por cierto, ¿sabías que con una bici eléctrica también haces ejercicio?

Con innovaciones como la bicicleta eléctrica plegable Ossby GEO, podemos avanzar hacia una movilidad más limpia, eficiente y respetuosa con el medio ambiente. La incorporación de tecnologías sostenibles en la fabricación de bicicletas, como el biocomposite utilizado en la Ossby GEO, ayuda a minimizar la huella de carbono de la bicicleta eléctrica y a promover un transporte más ecológico.

¡Únete al movimiento de la movilidad sostenible con Ossby y sé parte del cambio hacia un futuro más limpio y sostenible!

Preguntas frecuentes

¿Por qué se considera que la bici y la bicicleta eléctrica son los medios de transporte que menos contaminan?

La bicicleta tradicional o muscular y la bicicleta eléctrica son altamente eficientes y no emiten gases contaminantes durante su uso. Además, su huella de carbono e impacto es significativamente menor en comparación con otros medios de transporte, lo que las convierte en opciones más respetuosas con el medioambiente.

Según estudios realizados, la huella de carbono de una bicicleta eléctrica es considerablemente menor que la de vehículos como coches, motos, autobuses y trenes regionales. A pesar de tener un impacto superior a la de las bicicletas convencionales, las bicicletas eléctricas siguen siendo una de las opciones más limpias disponibles. Puedes echarle un vistazo a la tabla comparativa de más arriba.

La bicicleta eléctrica ayuda a reducir la contaminación atmosférica al no emitir gases durante su funcionamiento, también reduce la contaminación acústica y ayuda a mejorar la seguridad vial al pacificar los entornos urbanos.

Además, su fabricación puede ser más sostenible si se utiliza tecnología y materiales más eficientes y/o reciclados, como el biocomposite utilizado en la bicicleta eléctrica plegable Ossby GEO.

La huella de carbono de la bicicleta eléctrica, estimada en alrededor de 18,4 gramos de CO₂ por kilómetro por usuario, abarca todos los aspectos, desde la fabricación hasta el mantenimiento y las infraestructuras asociadas. Esta cifra coloca a la bicicleta eléctrica por debajo de otros medios de transporte, incluyendo motocicletas eléctricas, autobuses, trenes regionales y vehículos de combustión, ya sean eléctricos, híbridos o de gasolina. 

Para que te hagas una idea, la producción de la Ossby GEO es un 82% menos contaminante que la de una bicicleta convencional de aluminio u otros metales.

Además, su uso no genera emisiones contaminantes, lo que la convierte en una opción más limpia para la movilidad urbana.

El uso de bicicletas eléctricas tiene un impacto positivo en la calidad del aire de nuestras ciudades. Al no emitir gases contaminantes durante su funcionamiento, contribuyen significativamente a reducir la contaminación atmosférica, promoviendo entornos urbanos más limpios y saludables. Además de esto, las bicicletas eléctricas también ayudan a disminuir la contaminación acústica y a pacificar los entornos urbanos, creando espacios más amigables y tranquilos para los ciudadanos. Además, fomentan un estilo de vida activo, mejorando la salud física y mental de los usuarios.

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