11 Mejores consejos para ciclistas urbanos

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Si te dispones a pedalear por tu ciudad, ya sea para ir al trabajo o de forma esporádica los fines de semana, no te pierdas los siguientes consejos para ciclistas urbanos. Presta atención porque no solo serán muy útiles para garantizar tu seguridad, sino también la de los demás.

11 Tips para ciclistas urbanos

1. Circula siempre por el carril derecho

Ten en cuenta que si circulas por el carril izquierdo crearás mayor desconcierto entre otros conductores. Además, intenta siempre ocupar el menor espacio posible dentro del carril para que el resto de vehículos pueda adelantarte por la izquierda sin problema. 

2. Conduce en línea recta

Así evitarás problemas con otros conductores. A la hora de cambiar de sentido o realizar alguna maniobra, indica tus intenciones a través de los brazos. O mejor: ¡Con un chaleco inteligente para ciclistas

3. Planifica tu ruta

Es uno de los consejos para ciclista urbano (u otras modalidades) más importante. Siempre será recomendable planificar con antelación y asegurarse del itinerario correcto a través de los carriles bici habilitados, sendas ciclables o carreteras más tranquilas (por ejemplo, el casco antiguo de una ciudad es una opción muy recomendable). 

Para circular en bicicleta por la ciudad recomendamos tener controlados los carriles bici y circular por zonas tranquilas como el casco antiguo.

4. La importancia del arcén

Si circulas por una carretera interubana, es obligatorio utilizar siempre el arcén, salvo que se encuentre en un estado lamentable. En este caso, puedes cambiarte directamente a la carretera, siempre que lo hagas por el carril derecho  y respetes la velocidad estipulada. 

5. ¡Cuidado con las lluvias!

Los fenómenos atmosféricos condicionan cualquier ruta en bici, ya sea por el campo o la ciudad, especialmente si hablamos de lluvia. Si te dispones a circular en bici un día de tormenta, trata de planificar tu salida un poco antes y extrema las precauciones en todo momento. La lluvia puede volver más resbaladizo el terreno y jugarte una mala pasada. 

6. Apuesta por el mantenimiento de tu bici

Una bici en buen estado es la base para una experiencia segura a través de la ciudad y este es otro de los consejos a tener en cuenta que todo ciclista urbano debe revisar. Para ello, revisa bien los frenos, dirección, ruedas y luces. De esta forma podrás circular tranquilo sin el miedo a quedarte varado en cualquier sitio o, ¡peor! sufrir un altercado en plena travesía. 

7. Atención al circular por la noche

Si eres un ciclista nocturno, es imprescindible indicar tu presencia a otros conductores a través de las luces y señalizaciones apropiadas. Las luces delantera y trasera, los reflectantes en las ruedas y, a poder ser, en el casco o en tu ropa serán indispensables para hacerte ver y circular con mayor seguridad. 

8. Circula a la velocidad apropiada

Aunque el casco para bicicletas es un imprescindible, la seguridad al circular comienza al seguir las normas establecidas. Y la principal consiste en respetar la velocidad recomendada en todas las áreas: por ejemplo, 30 km/h en carriles bici habilitados en la calzada.

9. No circules con auriculares

Escuchar trap o tus clásicos de rock favoritos es un auténtico placer, pero no cuando vas en bici, ya que pones tu seguridad y la de los demás en peligro. De hecho, tener auriculares puestos mientras circulas en bici está prohibido. 

10. ¡Que no te roben la bici!

Todos sabemos que es más fácil sufrir el robo de tu bici en una ciudad que en el campo. Para evitar cualquier susto, apuesta por dos candados y procura estacionarla en lugares ni muy concurridos pero tampoco demasiado solitarios.  

11. Las virtudes de una bici plegable

Las bicis plegables se han convertido en las nuevas aliadas para el ciclista urbano. Además de poder guardarlas en casa, transporte público o incluso en la universidad, aportan una mayor durabilidad y son perfectas para circular por la ciudad. ¿Ya las conoces?

Hasta aquí nuestros consejos y tips para ciclistas urbanos apasionados por la bici. ¡Esperamos que os sean útiles y no dejéis de pedalear!

¿Por dónde deben circular las bicicletas en ciudad?

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Aunque muchas personas piensan que ir en bicicleta por la ciudad puede ser peligroso, siempre dependerá de la correcta aceptación y aplicación de las normas de seguridad. Sigue leyendo y descubre por qué lugar debes circular en bici para no ponerte en riesgo a ti ni a los demás.

¿Por dónde pueden circular los ciclistas en ciudad?

Aunque muchas personas piensan que ir en bicicleta por la ciudad puede ser peligroso, siempre dependerá de la correcta aceptación y aplicación de las normas de seguridad. Sigue leyendo y descubre por qué lugar debes circular para no ponerte en riesgo a ti ni a los demás.

Seguro que en más de una ocasión has escuchado a una persona decir: “Yo solo circulo con mi bicicleta por el campo porque es más seguro”. Sin embargo, muchas de estas creencias nacen del desconocimiento acerca de las normas y zonas habilitadas en una ciudad para los ciclistas

Ir en bici por la ciudad es una tendencia cada vez más en alza, prueba de ello son muchas de las ciudades que ya cuentan con una extensa red de carriles de bici en su plan urbano. Y es que pedalear por la ciudad es sencillo siempre que sepas por dónde hacerlo, sobre todo si te mueves en bici por la noche

En primer lugar, es recomendable circular por los carriles bici habilitados a la hora de llegar a tu destino. Igualmente, también puedes utilizar la calzada de una vía urbana. En este caso, siempre deberás ir al compás de los coches y respetar las normas de circulación, Además, muchas ciudades han habilitado ciclocarriles que permiten a los vehículos a motor a ir por la calzada siempre que no superen los 30 kilómetros por hora. 

Si eres un ciclista en ciudad puedes circular por carriles bici, calzadas o carreteras interurbanas siempre que respetes las normas de seguridad vial.

En otros casos, los ciclistas solo pueden circular por las mismas vías que los peatones en zonas habilitadas y señalizadas para tal fin, siempre que lo hagan a la velocidad estipulada. Un buen ejemplo son las sendas ciclables, por donde no está permitido el paso de vehículos a motor. 

Si circulas por vías interurbanas, el casco es obligatorio en todo momento. En caso de existir un arcén, siempre debes circular por el mismo siempre que esté en buen estado y el asfalto aporte seguridad al ciclista. Solo podrás abandonar el arcén en descensos prolongados con curva o en caso de que el arcén no cumpla con las condiciones de seguridad. En este caso, recomendamos que vayas por la derecha de la calzada ocupando el menor espacio posible. 

Por último, no nos olvidamos del gran debate: ¿Biciletas por la acera? Se puede, pero siempre que se trate de “aceras bici” con zonas diferenciadas y debidamente señalizadas y se respete la circulación de los viandantes que puedan pasar. Por aceras y zonas peatonales tradicionales está prohibido circular en bicicleta. 

Saber cómo conducir por la ciudad requiere del total conocimiento de las zonas habilitadas y precauciones a tomar en cada situación. Porque si lo hacemos bien, hay espacio para todos nosotros a la hora de circular por la ciudad. Incluida tu nueva bici plegable

Las 10 mejores ciudades con carril bici de España

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En un momento de transformación como el actual, apostar por la bicicleta se convierte en la mejor de las aportaciones a la movilidad, estilo de vida y, por supuesto, nuestro planeta. Solo te falta saber cuáles son las mejores ciudades con carril bici de España

Recientemente, la Organización de Consumidores (OCU) lanzó un estudio que analizaba la cantidad de kilómetros de vía para bicicletas de las diferentes ciudades. ¿Lo curioso? La gran diferencia entre unas y otras. Siempre que tengamos en cuenta que se trate de una vía ciclista protegida y separada del resto del tráfico, claro. 

Te damos una pista: La ciudad con más carril bici de España es famosa por una feria que se celebra cada mes de septiembre.

Y así, mientras que en Madrid apenas existen 0.01 kilómetros de carriles de bicicleta por cada kilómetro al uso, otras ciudades alcanzan un ratio de hasta 15. 

Una nueva oportunidad para reinventar la movilidad, convertir la ciudad en ese hogar que a veces se resiente y estrenar tu mejor bici plegable. Especialmente, si contamos como referencia a las siguientes ciudades.

10) Valladolid

Con hasta 78 kilómetros (equivalente a 0,26 metros de carril por habitante), Valladolid es la décima ciudad con mayor número de carril bici de España. Algo que no resulta extraño cuando la ciudad cuenta con tantas zonas verdes y llanas abrazando las orillas del Pisuerga. 

9) Lérida

La ciudad catalana cuenta con 7 centros BTT, un buen indicativo de su atractivo para los bike-lovers. En concreto, hasta 37 kilómetros surcan Lérida, métrica que equivale a 0,27 metros de vía para bici por habitante

8) San Sebastián

La ciudad vasca es lo más parecido a un museo al aire libre y una meca para los ciclistas. Tanto, que la Clásica de San Sebastián está considerado como uno de los principales eventos ciclistas de España. 56 kilómetros de carril bici (o 0,30 metros por persona) que invitan a iniciar la mejor ruta. Especialmente, cuando playas como Ondarreta o La Concha aguardan al final del recorrido.

7) Murcia 

La capital del Segura ostenta nada menos que 141 kilómetros de carril bici que abarcan tanto espacios urbanos como naturales alrededor de la ciudad. Esto equivale a 0,32 metros de vía adaptada para cada habitante de la huerta más famosa de Europa. Si puedes, termina tu ruta con una tapita de michirones típica, ¡pero sin pasarse!

6) Burgos

A pesar del frío, los habitantes de Burgos son adeptos al pedaleo por toda la ciudad. De ahí que no sea de extrañar que Burgos cuente con hasta 60 kilómetros de carril bici, equivalente 0,34 metros por cada habitante. Como sugerencia, no te pierdas el tramo del camino de Santiago que surca el centro de la ciudad, incluyendo su flamante catedral. 

5)  Alicante

Abierta y alegre, Alicante es de esas ciudades idóneas a recorrer en bicicleta mientras la brisa te acaricia en la cara a través de sus 133 km de carril bici. 0,40 metros de porción para cada habitante que se traduce en recorridos apasionantes con paradas en lugares como su emblemático Barrio de Santa Cruz o el Puerto Deportivo. 

4) Córdoba

Por 0,01 metros por habitante, Córdoba supera a Alicante. La ciudad andaluza cuenta también con 133 km de vía ciclable, que en este caso equivale a 0,41 metros por habitante. Una capital que respira historia por sus cuatro costados e invita a un paseo único entre sus patios y callejuelas, especialmente en la época de primavera. 

3) Castellón de la Plana

La ciudad valenciana engaña, y poco a poco se está convirtiendo en una localidad modélica. Un lugar donde el mar acaricia sus castillos, el arte se cruza con la naturaleza y el mejor plan de domingo es un paseo en bicicleta. 86 km de carril bici al servicio de sus habitantes y los 0.51 metros que ostenta cada uno. 

2) Vitoria-Gasteiz

Considerada como Capital Verde Europea en 2012, Vitoria-Gasteiz ya daba indicios de su condición de ciudad verde no, verdísima. Prueba de ello son sus 145 kilómetros ciclables repartidos en 0,59 metros por persona. ¿Lo mejor? Que ningún habitante está a más de 250 metros de un carril bici y el arte urbano que inunda sus paredes se convierte en el mejor pasatiempo a descubrir mientras pedaleas.

1) Albacete

¿Sorprendido? La ciudad manchega es el mejor lugar de la Península para recorrer en bicicleta. El motivo no es otro que sus 190 km de recorrido, equivalente a 1,1 metro por habitante.

¿Alguien tiene ganas de estrenar su bicicleta plegable en la mejor ciudad con carril bici de España? 

Me robaron la bicicleta: ¿qué hago?

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Según el último estudio de Barómetro de la Bicicleta, un 17.8% de los ciclistas españoles ha sufrido el robo de su bicicleta en algún momento. En ocasiones, incluso más de una vez. Si a ti también te ha pasado y quieres recuperarla, no te pierdas los siguientes consejos. 

En la mítica película italiana Ladrón de bicicletas, Antonio era un desempleado de la posguerra que encuentra trabajo pegando carteles. Sin embargo, el primer día de trabajo le roban la bicicleta, llevando al protagonista a recorrer todo el pueblo, seguir al supuesto ladrón hasta un comedor social e, incluso, ¡acudir a una vidente! 

Por suerte, si te ha pasado, averiguar dónde está a través de una bola de cristal no es necesario si sabes hacer las cosas bien. 

Me robaron la bici: esto es lo que debes hacer

1. Acude a la Policía

Muchas de las personas que sufren el robo de su bicicleta, no denuncian el hurto. Sin embargo, ¿cómo pretendes encontrarla si no lo notificas en comisaría? Para curarte en salud, acude rápidamente a tu oficina de policía más cercana y denuncialo. Te sorprenderá saber que la policía  las encuentra más amenudo de lo que crees. Igualmente, si cuentas con un seguro, una denuncia es el primer requisito para obtener cobertura. 

Denunciar el robo de la bicicleta es un paso que muchos omiten, sin saber que puede ser clave para recuperarla. 

2. Explora la zona

Aunque muchos de los ladrones las roban para después venderlas o incluso desmontarlas, otros lo hacen por puro ocio (y por no comprarse una, básicamente). En este caso, puedes dar una vuelta por la zona para comprobar si el candado roto está en algún sitio o, incluso, si la bicicleta yace aparcada en alguna esquina. Preguntar en los establecimientos ubicados cerca también es útil, especialmente si cuentan con cámaras de seguridad.

3. Pedir ayuda en redes sociales

Las redes sociales sirven para mucho más que obtener likes y publicar fotos tomando cervezas. De hecho, te sorprendería saber cuántas personas han conseguido un compañero de piso, encontrado un dueño para esa mascota en adopción o, especialmente, encontrado su bicicleta robada. Publica una foto en stories de Instagram o tu muro de Facebook y permite que tus amigos lo compartan. Puede que dentro de unas horas, recibas una foto de alguien que la ha visto y que te permitirá atajar la búsqueda.  

Cómo prevenir el robo de tu bicicleta

“Mejor prevenir que curar” es un dicho por todos conocido que igualmente no siempre aplicamos al pie de la letra. En cualquier caso, ¡no te preocupes! Seguro que este primer susto te llevará a tomar medidas en el futuro a fin de que no vuelva a pasar. Estas son las mejores recomendaciones:

Marcar tu número de identificación de bicicletas

Una de las mejores formas de prevenir el robo de tu bicicleta (o al menos, agilizar el trámite) consiste en hacerte con un marcaje de identificación. ¿Cómo? Actualmente diferentes empresas ofrecen un número de identificación de doce dígitos marcado en el cuadro de la misma. Este número permite vincular la bici con tus datos personales a través de un sistema interno que ayuda a la policía a reconocer y devolverla a su dueño. 

Utilizar candado, un clásico 

Hazte con un candado, pero no uno cualquiera. Aunque aquellos más robustos en forma de U o herradura son los más consumidos, recomendamos utilizar dos candados: uno principal y robusto para el cuadro y rueda trasera, y un segundo en espiral para la rueda delantera. Además, recomendamos candarla en lugares estratégicos: sucursales donde exista una cámara de seguridad a la vista, o en zonas ni demasiado concurridas ni tranquilas. 

Bendita tecnología 

Especialmente si cuentas con una e-bike, existen nuevos dispositivos antirrobo enfocados a la ubicación de tu bicicleta a través de GPS en caso de robo. Generalmente, se trata de localizadores GPS insertados a través de tarjeta SIM y conectados a una app propia que te permite controlar dónde se encuentra ubicada. No promete soluciones mágicas, pero sí es un buen complemento al candado y otros gadgets para bicis.

Hazte con una bici plegable

Nuevas necesidades requieren de nuevas alternativas. Y en un momento en que la movilidad se readapta a nuevos escenarios y conductores, una bici plegable se convierte en la mejor apuesta. Lejos de ser una simple moda, las bicis plegables han llegado para quedarse y prometer la mejor solución antirrobo: poder llevarlas contigo a cualquier lugar sin necesidad de candarla. ¿Vas a clase? ¡Guárdala en la taquilla o en conserjería! ¿Te quedas trabajando en tu café favorito? No habrá problema en guardarla en un rincón. 

Ahora ya sabes qué hacer cuando te han robado la bicicleta y poder recuperarla. ¡Sigue todos estos consejos y mucha suerte!

La mejor bicicleta plegable: ¿qué debe tener?

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La mejor bicicleta plegable es la que cubre todas tus necesidades de desplazamiento. Fin. Esa es la respuesta corta, pero, a su vez, la más acertada. ¿Quieres que la desarrollemos un poco para que sepas, exactamente, con qué modelo debes quedarte? Perfecto, sigue leyendo y toma nota porque te lo contamos todo.

Primero analiza tus necesidades

Lo primero que debes hacer es estudiar muy bien algunos aspectos de los trayectos que vas a realizar. De esta manera, sabrás exactamente cuáles son tus necesidades y buscarás aquella que las cubra. 

pendiente-ciudad-biciPendientes

En general, las bicis plegables están pensadas para entornos urbanos, lugares donde las pendientes no son exageradas y donde el asfalto es la norma. Pero hay algunas que son muy versátiles y cuyas ruedas te permiten moverte fácilmente por trayectos con un poco de tierra, como parques o jardines. Además, aquellas que poseen diferentes velocidades te permitirán subir esas pequeñas pendientes que te encuentres en tu ciudad sin ningún problema. 

Ahora bien, para esas cuestas es muy importante que no pese demasiado. En caso contrario, te va a costar subirlas, por mucho que tengas diferentes velocidades. De hecho, estas últimas suman peso a la bici, ya que requieren de diversos platos y piñones. 

distancia-mejor-bicicleta-plegable  Distancia

¿Vas a recorrer muchos kilómetros con tu bicicleta desmontable o que se dobla? Entonces quizá una que posea unas ruedas muy pequeñas puede resultarte demasiado lenta. Sin embargo, debes tener en cuenta que en general, no son para recorrer una barbaridad de kilómetros diarios. En ese caso, mejor hazte con una tradicional de carretera. 

¿Y cuántos son demasiados kilómetros? Pues unos 20-30 kilómetros diarios es más o menos el máximo para una bici portátil. Pero si vas a hacer más, necesitarás unas ruedas de, al menos 26”, es decir, de tamaño tradicional. 

bicicleta-plegable  Uso diario

No es igual la inversión que haces en el que se va a convertir en tu principal medio de transporte diario que en aquel que será de uso muy esporádico. Es decir, en el primer caso es lógico que cubras un desembolso mayor, ya que pagas por tu comodidad diaria.

Pero en el segundo, no hace falta que inviertas un dineral en una bici con cuadro elaborado en titanio si la vas a utilizar un par de domingos al mes.

medios-de-transporte-bici-plegableTransportes

Si has llegado a la conclusión de que la vas a necesitar para tus trayectos diarios al trabajo o al gimnasio y estos tienen algún transbordo, escoge la mejor bicicleta plegable para tu caso. Y esa deberá ser, sin duda alguna, una que te permita subir al bus, al tren o al metro en cuestión de segundos.

Es decir, aquella cuyos pliegues sean muy sencillos y rápidos. No querrás pegarte 5 minutos en la puerta del metro intentando plegarla, ¿verdad? 

 

Características de la mejor bici plegable

1. Poco peso

Sin duda, la mejor bicicleta plegable debe ser ligera. Su manejo para subirla a otro medio de transporte o para guardarla debe ser sencillo y ágil. Para ello, un peso por debajo de los 12 o 13 kg es lo más recomendable. Por encima de ese peso te será muy complicado (y, sobre todo, incómodo) levantarla para bajar por las escaleras del metro o las de tu portal. 

Para decantarte por las más ligeras, fíjate bien en el material en el que esté elaborado el cuadro. El acero, aunque es robusto y aguanta bien los golpes, pesa nada menos que 3 veces más que el aluminio. Hay otros materiales, como el titanio o la fibra de carbón, que también son extremadamente livianos, sin embargo, son tan caros que solo se usan en para competición. 

2. Fácil plegado

Un sistema de plegado complejo es, a la larga, un auténtico engorro. Si compras una de estas bicis que se doblan es precisamente para eso, para que se doble de forma rápida y sencilla. Por eso debes buscar un sistema de bloqueo y desbloqueo del plegado que te sea sencillo de manejar en cualquier momento. Para garantizar que este punto está cubierto en el modelo en el que tengas interés, busca reviews, análisis y comentarios por internet. ¡No te quedes en la mera descripción de la tienda online

3. Diferentes pliegues

¿Tienes muy poco espacio para guardar la bici desmontable? Entonces busca aquellas que no solo tengan un pliegue principal en la zona del cuadro, sino que también tengan pedales y manillar plegables. De esta manera, quedará reducida a la mínima expresión cuando lo necesites. 

4. Portabilidad

¿Qué entendemos por portabilidad? Pues que te brinde la oportunidad de transportarla de forma cómoda. Para ello, la estructura debe ser lo suficientemente ligera (por si tienes que levantarla en algún momento). Pero, además, debe tener un sistema de sujeción que te sea sencillo de manejar, por ejemplo, mientras vas andando por los pasillos del metro o por el edificio donde tienes la oficina. 

Para ello hay algunos modelos que tienen asas. Pero esa sencilla estructura lo que hace realmente es aportar un peso y unas dimensiones innecesarias, ya que las mejores bicicletas plegables del mercado se pueden mover con una mano y sin necesidad de añadir elementos extra. Un buen ejemplo es la Ossby Curve, tanto en su versión Eco como eléctrica, que sigue rodando apoyada en las ruedas una vez plegada y se puede mover con una sola mano, lo que te permite transportarla de forma muy sencilla y cómoda. 

5. Velocidades

Hay algunas que no tienen marchas. Esto deriva en que la más mínima cuesta genera cansancio y sudor en el usuario. ¿Cuál es la razón por la que algunas marcas no incorporan diferentes velocidades? Pues porque requieren de piñones y platos, lo que aumenta el peso total.

De hecho, esto suele suceder en aquellas elaboradas en acero, que ya de por sí son bastante pesadas. Pero las que están fabricadas de aluminio son, en general, más ligeras, por lo que pueden permitirse algunas marchas para brindar comodidad de conducción al usuario.

¿Cuál es la mejor bicicleta plegable de 2021?

Vale. Ya has analizado tus necesidades concretas y sabes qué características debes estudiar en cada modelo para escoger el que sea más adecuado para tu caso. Y ahora, teniendo toda esa información en la mano, quieres saber, como es lógico, cuál es la bicicleta portátil de este 2021. Pues a continuación no solo te diremos cuál es, ¡sino también por qué tiene ese honor!

Ossby Curve Eco: sin duda, la mejor bici plegable:

Pensada para darte una nueva experiencia de transporte urbano y muy versátil. Con ella volverás a sentir la libertad de moverte por la ciudad de forma increíblemente cómoda y segura. ¿Por qué? Sigue leyendo y descúbrelo. 

  • Por peso: ¿Sabes cuál es la media de peso de este tipo de bicis? Nada menos que 12 kg. Pero… ¿sabes cuánto pesa la Ossby Curve Eco? ¡Solo 9,5 kg! Como lo lees. Todo gracias a un cuadro fabricado en aluminio, unos pedales de nylon y aluminio y un trabajo de ingeniería de varios años de duración. 
  • Por plegado: ¿Habías visto alguna vez una que se plegase en un solo segundo? Pues aquí la tienes. Gracias al sistema Easyup, el cuadro se pliega en un solo (y sencillísimo) movimiento. En el siguiente vídeo puedes ver cómo funciona tanto ese pliegue como el de los pedales o al manillar, que reducen las dimensiones de la bici (de 93x120x55 cm pasa a 93x70x22 cm) para poder guardarla en cualquier lado. 

  • Por marchas: Las 3 velocidades de la Ossby Curve Eco permiten que puedas subir las pendientes que encuentres en tus trayectos por la ciudad, pero no le aportan demasiado peso a la estructura. A la vista está, teniendo en cuenta que en su conjunto pesa solo 9,5 kg. 
  • Por transporte: Cuando hablamos de facilidad de transporte o portabilidad no nos referimos solo al peso o al plegado, también a la sencillez con que se lleva la bici cuando no vas subido sobre ella. Este modelo resulta increíblemente práctico tanto a la hora de cargarlo para, por ejemplo, bajar las escaleras del metro, como para llevarlo con una sola mano por sus pasillos. 

Y ahora que ya conoces la mejor bicicleta plegable de 2021, ¿qué te queda? Pues probarla de primera mano y comprobar lo ligera, compacta y cómoda que es. Además, tienes nada menos que 2 años de garantía. Así que, ¿a qué esperas?

La bicicleta plegable más ligera y pequeña para ciudad

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Robusta y pesada no puede ser, eso está claro. Si estás buscando una bicicleta plegable lo suyo es que sea ligera y pequeña. ¿Por qué? Pues porque, si no necesitases esas características, estarías buscando una de un tamaño tradicional. Pero para encontrar ese modelo perfecto para ti, ¿en qué debes fijarte? ¿Qué elementos hacen que sea cómoda de llevar y que ocupe poco espacio? Sigue leyendo y descúbrelo. Además, ¡también te diremos cuál es nuestra favorita!

¿Por qué necesitas una bicicleta plegable ligera?

Vas en diferentes medios de transporte

El pasar del bus al tren la bici, debe ser una transición cómoda y sin ningún tipo de complicación. No quieres tardar 5 minutos plegándola o quedándote fuera del vagón del metro por no tener sitio para tu acompañante de dos ruedas. Claramente, necesitas una bicicleta que sea muy sencilla de llevar y transportar. 

En estos casos, no solo es importante que la estructura quede en un menor tamaño al plegarse, sino también que sea sencilla de llevar de un lugar a otro. Es decir, no es lo mismo que los 11 kg se quede en apenas un cubo de 50 x 50 cm, que está genial, que ese cubo sea fácil de transportar. Quizá que quede un poco más amplia pero que puedas llevarla sobre las ruedas con una sola mano es más conveniente. Además, si al plegarla tanto luego tienes que cargar con 10 kg en peso muerto, puede convertirse en un inconveniente para la salud de tu espalda. 

 Quieres ahorrar gasolina y tiempo

Si lo que quieres es ahorrarte los atascos (y, de paso, ayudar a tu salud y al planeta) y cambiar tus trayectos en coche al trabajo por rutas en bici, fenomenal. Pero revisa que esta sea lo suficientemente pequeña como para que quepa en tu oficina y en tu piso. 

¿Parece una contradicción con el punto anterior? Sí, pero no lo es. Si tiene diferentes niveles de plegado, puede que con uno solo puedas transportarla sobre sus propias ruedas sin mayor problema. Pero que, si avanzas un poco más en el plegado, te permita guardarla en cualquier lugar. 

  Tienes muy poco espacio para guardarla

El problema del espacio en las grandes ciudades es cada vez mayor. Si tienes muy poco hueco en tu piso o en la oficina, apostar por una bicicleta plegable pequeña es una opción ideal para ti. Ahora bien, mide concienzudamente el espacio disponible antes de comprar cualquier modelo para que puedas hacerte con aquella y que quepa en esas dimensiones. Llegar a casa y, una vez dentro, compruebes que no te cabe en ese rincón que habías planteado para ella, es una auténtica faena. 

Necesitas que sea fácil de transportar

¿Los transbordos en metro que tienes que hacer a diario son demasiado largos? Ese es un buen ejemplo de situación en la que necesitas que tu bici plegable sea ligera y muy sencilla de transportar de un lado a otro. En esos momentos no puedes subirte en ella e ir sobre dos ruedas por los pasillos del suburbano. Al menos si no quieres terminar con una buena multa. 

Por eso resulta muy buena idea hacerte con un modelo que te permita mantener una estabilidad y equilibrio en el transporte una vez plegado y con una sola mano. Y, en tal caso, que la sujeción quede demasiado baja puede ser un gran inconveniente. Tenlo en cuenta a la hora de elegirla.

¿En qué fijarte para elegir la bici plegable más pequeña y ligera?

Vale. Ya sabes que tus circunstancias te piden a gritos una bicicleta plegable ultraligera y compacta. Hasta ahí todo claro. Pero para que así sea, ¿en qué características de los modelos debes fijarte? Sigue leyendo y te lo explicamos. 

En sus niveles de pliegue

Si uno de los requisitos fundamentales para tu caso concreto es que la bicicleta quede de tamaño muy reducido una vez plegada, céntrate en los diferentes pliegues que tenga. Es decir, que no solo se reduzcan las dimensiones del cuadro, sino también las de los pedales o el manillar. Así se convertirá realmente en compacta y te cabrá en cualquier rincón. 

En su tamaño plegada

Analiza muy bien la profundidad, el largo y el ancho de la bicicleta tanto sin plegar como una vez plegada. Así podrás saber si te será cómoda de utilizar en tu día a día, si los niveles de plegado son efectivos y, por último, si cabe en el lugar que tenías pensado para guardarla. 

En la rapidez de plegado

Sobre todo en caso de que tengas que plegarla y desplegarla varias veces al día, analiza muy bien el modelo de bici antes de hacerte con ella. De nada te sirve una que pese muy poco y que plegada se quede en la mínima expresión, si luego cada vez que la quieras plegar tardas 5 minutos. Para evitar esta situación, te aconsejamos que veas reviews en internet de cualquier modelo que tengas en mente. De esta manera, sabrás si realmente son sencillas de plegar o no.

En el material del cuadro

Si el material del cuadro no es lo suficientemente ligero, ¿cómo lo será la bicicleta en su conjunto? El acero es de los más utilizados en el sector, pero no es, ni mucho menos, el de menos peso. El titanio y la fibra de carbón son, por su parte, los materiales menos densos y más flexibles, sí, pero su precio hace que sean prácticamente inalcanzables para el común de los mortales. 

¿Hay un término medio? Sí, se llama aluminio. Este material es hasta 3 veces más ligero que el acero y su precio no sube tanto como el de los cuadros elaborados con titanio o la fibra de carbón. Es el punto justo en el que como usuario te resultará mucho más cómodo transportarla, pero sin gastarte lo que harías en una tradicional de competición. 

En el peso total

Aparte del cuadro, también intervienen en el peso el material en el que estén fabricados los pedales, el número de piñones y platos que tenga y las dimensiones de las ruedas. Es decir, si estás buscando una bicicleta plegable muy muy ligera, cuantas menos velocidades y menos tamaño de rueda tenga, mejor. Y si los pedales también están fabricados en aluminio, perfecto. 

¿Cuál es la mejor bicicleta plegable ligera y pequeña para la ciudad?

Has llegado a un punto en el que sabes perfectamente si necesitas o no una bici de pequeñas dimensiones y poco peso y, en tal caso, en qué debes fijarte para que así sea. Fenomenal. Pues ha llegado la hora de hablarte de un modelo que cumple con las características que estás buscando. Y, además, te diremos por qué. ¿Quieres saberlo? Adelante, sigue leyendo. 

Ossby Curve Eco, la bici plegable pequeña y ultraligera que te va a enamorar:

1. Por peso

La media de peso entre las plegables está en unos 12 kg. ¿Sabes cuánto pesa la Ossby Curve Eco? Solo 9,5 kg. Como lo lees. Esto se consigue gracias a un cuadro elaborado en aluminio acompañado de unas ruedas de solo 14” (la trasera) y 12” (la delantera) y solo 3 velocidades. Estas últimas son más que suficientes para pedalear por la ciudad y hacer frente a los desniveles que en ella puedas encontrarte. Además, los pedales fabricados en nylon y aluminio ¡son ultraligeros!

2. Por tamaño

La Ossby Curve Eco es una bici pequeña donde las haya. Es decir, sus ruedas son de muy pocas pulgadas y su estructura ocupa muy poco espacio tanto plegada (93x70x22 cm) como sin plegar (93x120x55 cm). Por otro lado, hay que destacar que muy pocos modelos encontrarás que de ancho midan tan poquito una vez pliegues los pedales. Porque con solo 22 cm, ¡cabe en cualquier lado! 

Sin embargo, su tamaño plegado no es tan pequeño como para resultar incómoda de transportar en el metro o el tren con una sola mano. Así que, además de poder guardarla en cualquier parte, ¡podrás transportarla con comodidad a cualquier lado!

3. Por plegado

Gracias al plegado Easyup, conseguirás reducir el tamaño de la bici a la mitad en tan solo un segundo. Sí, solo en uno. Además, el manillar y los pedales, como ya hemos comentado, también se pliegan. Así que, como ves, no solo se pliega de forma rápida y sencilla, sino que, además, ¡lo hace en varios puntos! Vamos, ¿cómo no iba a coronarse como una de las mejores bicicletas plegables pequeñas del mercado? 

4. Por sus extras

Sus frenos de disco con rotor de 140 mm, sus guardabarros y su sistema de cambio de 3 velocidades, con piñones de 11T, 13T y 15T, son extras que seguro que te encantarán de este modelo. Además, el cuadro viene en 4 preciosos colores diferentes a elegir (azul marino, morado, rojo y turquesa) para que puedas combinarla con tu propio estilo. 

 

Como ves, la Ossby Curve Eco es una bicicleta plegable ligera, compacta y extraordinariamente versátil. Y cuenta con nada menos que… ¡2 años de garantía! ¿Cuánto más vas a esperar para hacerte con ella y disfrutar por fin de tu ciudad?  

La mejor bicicleta eléctrica plegable y por qué

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Para ir al trabajo, a la universidad, al gimnasio ¡o a lo que quieras! Cuando encuentras la mejor bicicleta eléctrica plegable para tu caso concreto, esa que cubre con creces todas tus necesidades de desplazamiento, la llevas a todas partes contigo. Y hoy queremos ayudarte a que la consigas.

¿Cómo? Pues explicándote todo lo que debes saber sobre este tipo de bicicletas para que puedas valorar la que mejor combina con el uso real que vas a hacer de ella. Porque… ¿de qué sirve comprar una bici carísima si luego no tiene las características que necesitas en tu día a día? Así que, para no cometer ese error, lee este post hasta el final y toma una decisión sólida y acertada.

¿Una bici eléctrica plegable ligera y pequeña… o no?

Mucha gente tiene en mente que una bicicleta plegable, cuanto más pequeña y ligera sea, mejor. Pero no siempre es así. Es decir, hasta cierto punto la estructura debe ser lo suficientemente ligera como para poder transportarla sin ayuda. Hasta ahí bien. Sin embargo, hay otros aspectos que hay que tener en cuenta antes de decantarte por la bici que tenga las ruedas más pequeñas del mercado. 

¿Cómo qué? Pues como por ejemplo la distancia que vayas a recorrer con este medio de transporte. También hay que valorar que, puesto que tienes interés en una eléctrica y no una tradicional, el peso siempre será algo mayor, por lo que no debes analizar solo ese parámetro. 

Más adelante analizaremos de forma pormenorizada cada uno de estos aspectos. Pero lo que queremos que tengas claro, de primeras, es que para escoger la que consideres la mejor bicicleta plegable eléctrica para este 2021 debes analizar muy diversos elementos y definir cómo afectan a tu caso concreto. 

 Dicho esto, estudia detenidamente cada uno de los puntos que te comentamos en las próximas líneas para poder elegir la bici perfecta para ti.

Aspectos a valorar en tu caso concreto

Los kilómetros a recorrer

¿Para qué trayectos vas a utilizar tu bici? Puede que la necesites para ir a la oficina a diario, pero también para el gimnasio, a tu academia de inglés o a esa cafetería a la que sueles ir a adelantar trabajo. Examina cuáles serán tus recorridos habituales, cuántos kilómetros tiene cada uno y la dificultad del relieve que entrañan. 

Es decir, no solo debes fijarte en la distancia, sino también en si en el camino hay muchas cuestas o zonas de tierra. Esto te ayudará a definir posteriormente un montón de características que necesitas, como la potencia de la batería, el tamaño de la rueda, la necesidad de diversas marchas o de un guardabarros. 

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Los medios de transporte

En tu trayecto, ¿sueles coger diferentes medios de transporte? Si por ejemplo sales del bus para coger el metro o el tren, quizá la agilidad y la comodidad para llevar la bici plegada son dos aspectos claves para tu caso. Además, también debes tener muy presente la facilidad del plegado. Sí, porque no es lo mismo que la bici tenga varios niveles de plegado a que estos sean sencillos de llevar a cabo. 

Lugar donde guardarla

¿Qué dimensiones tiene la zona en la que vas a guardar la bicicleta? Analiza tanto la zona de casa donde la vas a tener como el lugar donde la guardarás en destino (ya sea dentro de la oficina, del gimnasio o en los aparcamientos de la universidad). En función del espacio disponible, también necesitarás una bicicleta que se pliegue en más o menos niveles y que, tras aplicarlos, ocupe un menor volumen. 

Elementos a analizar en cada modelo

Ya sabes todo lo que debes analizar de tu propio entorno antes de ponerte a buscar la mejor bici eléctrica plegable para tu caso concreto. Muy bien. Una vez que lo tengas todo claro, tendrás que examinar exhaustivamente las características técnicas de cada uno de los modelos que tienes en mente. Así, poco a poco irás descartando aquellos modelos que no se adaptan a ti y, a la vez, te acercarás cada vez más a esa bici que es, sencillamente, ¡perfecta para ti!

1. Facilidad de plegado

Si los sistemas de plegado de una bicicleta son engorrosos, de nada sirve la estructura en su conjunto, sobre todo si necesitas plegarla y desplegarla varias veces al día. Existen diferentes mecanismos para este pliegue y, cada uno de ellos, determinará otros aspectos de la bici.

Pliegue dividido

Empecemos, por ejemplo, con el típico mecanismo de pliegue dividido. Se trata de un método que utiliza una bisagra en la mitad de la bicicleta y divide la estructura en dos (aunque sin separarlas del todo). Este sistema suele ser muy fácil de utilizar, pero al tener un material rígido y estable, sobre todo para evitar movimientos indeseados mientras el usuario la usa, suele ser un poco más macizo. Esto deriva en un mayor peso de la estructura en general. 

Sin embargo, este tipo de pliegue es bastante seguro y duradero, lo que lo convierte en uno de los favoritos de los bike lovers. Además, es muy sencillo de manipular y el pliegue es bastante rápido. La desventaja es que no suele plegar demasiado la bici.

Pliegue de bisagra triangular

Los mecanismos de bisagra triangular, por su parte, hacen que la bicicleta en su conjunto se pliegue bastante más, lo que viene fenomenal si tienes poco espacio en el transporte público para llevar la bici contigo.

Sin embargo, el tiempo de plegado aumenta bastante, por lo que es un aspecto a tener en cuenta si lo que queremos es inmediatez para pasar de unas dimensiones a otras. 

Pliegue Easyup

Las bicis con este tipo de plegado, como la Ossby Curve, no solo permiten un plegado muy rápido (en 1 solo segundo y con 1 solo paso se reducen las dimensiones de la bici a la mitad), sino también el plegado en diferentes zonas de la estructura.

El resultado es un sistema que deja una bicicleta de tamaño muy reducido al plegarse y que, además, permite la posibilidad de bloqueo del cuadro una vez plegado. Esto resulta un plus para los amantes de las bicicletas eléctricas plegables que, en más de una ocasión, han visto cómo su medio de transporte se abre repentinamente en el lugar menos adecuado.

2. Potencia de la batería

El máximo de potencia que puede tener una bicicleta eléctrica en España es de 250 W. Si se supera este límite, pasará a considerarse ciclomotor eléctrico, por lo que tendrá que tener matrícula, pasar las inspecciones pertinentes y tener seguro de responsabilidad civil. 

Sin embargo, tener una batería mucho menor a los 250 W no te garantizará una buena autonomía o la fuerza suficiente para subir pendientes pronunciadas. Pero todo depende de cómo ayudes con tu pedaleo a la bicicleta, ya que si apenas vas a necesitar la ayuda del motor o tu recorrido es muy corto, puede que no necesites tanta potencia. En cuanto a la autonomía, para que te hagas una idea, la de la bicicleta eléctrica plegable Ossby Curve Electric es de 70 km, que cuenta con el máximo de potencia permitida. 

3. Tamaño de las ruedas

En cuanto al tamaño de la rueda, debes tener en cuenta que, cuanto mayor sea, más peso sumará a la estructura de tu bici pero, a su vez, más recorrido tendrá con cada pedaleo. Por tanto, debes encontrar el equilibrio entre la cantidad de kilómetros que necesitas recorrer, la potencia de la bici, tu capacidad de pedaleo y el tamaño de las ruedas.

Es decir, si coges unas ruedas con un diámetro muy amplio, avanzarás más usando la propia fuerza de tu pedaleo, porque, con cada uno de ellos, tendrás un mayor recorrido. No obstante, esas ruedas grandes harán que el plegado sea mucho menor y, además, pueden sumar peso a la estructura. Las ruedas de la mejor bicicleta eléctrica plegable para tu caso concreto son aquellas en las que haya un equilibrio entre todas estas variables. 

Las de 16 pulgadas o menos son perfectas para trayectos urbanos de unos 20 kilómetros como máximo. Las que cuentan con 20 pulgadas (que son las más comunes dentro del mercado de las plegables) suelen tener una oferta más amplia en cuanto a neumáticos mixtos. Y si ya nos vamos a las de 24 o 26 pulgadas (muy poco usadas dentro de las opciones plegables) puedes encontrar bicis ideales para ir por terrenos más abruptos, incluso por montaña, pero con un peso bastante mayor y con una capacidad de pliegue mucho menor. 

4. Cambios de marchas

Por poca cuesta que te encuentres en tu camino hacia el trabajo o la universidad, es casi imprescindible que tu bici cuente con algunas marchas. Si bien es cierto que cada velocidad requiere de un mayor número de piñones (lo que aporta peso), tener al menos 3 velocidades es ideal para garantizarte cierta comodidad en cualquier desnivel sin necesidad de apoyarte al 100% en el motor eléctrico. 

Aquellas que cuenten con varios platos y piñones, aunque resulten muy cómodas como bicis tradicionales, serán bastante pesadas, por lo que te será muy complejo manipularlas, por ejemplo, para subirlas y bajarlas del tren o el autobús. 

5. Peso/material del cuadro

El material del cuadro es la clave para saber si tu bici va a pesar más o menos de lo que te resultará cómodo para transportar. También es importante elegir bien su resistencia frente a golpes o pequeños saltos, así como la robustez de las soldaduras de unión. Pero, claro está, todo ello repercutirá en el precio. Para que puedas elegir la bici ideal para ti, aquí tienes un pequeño análisis de los materiales más utilizados en el sector. 

Acero

Empecemos por el más utilizado y, además, el más económico. Esta materia prima es la que más pesa de todas las que vamos a analizar, una desventaja si tienes que transportar arriba y abajo tu bici a diario. No obstante, ofrece una gran resistencia frente a vibraciones o roturas, ya que con el acero se consiguen unas soldaduras muy robustas.

Aluminio

Este material es perfecto para la fabricación de bicicletas que, si bien resultan hasta 3 veces más ligeras y flexibles que las de acero, siguen teniendo un precio asequible. Pero en caso de que vivas en una zona costera, te aconsejamos que la cubras con una funda si la vas a guardar en exterior, ya que el cuadro podría oxidarse más rápidamente. 

Fibra de carbón o titanio

La fibra de carbón es un material muy resistente y ligero, pero hay que tener en cuenta que los cuadros elaborados con él cuestan, solo la pieza, más de 1.000 €. Y si hablamos del titanio, más aún. Aunque se trata de una materia prima de propiedades únicas, su uso se reduce a unos pocos modelos. De hecho, es más común verlo en bicis de competición que en bicis plegables para uso cotidiano. 

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6. Niveles de plegado

¿Tienes muy poco espacio para guardar tu bici en casa? Entonces necesitas una que tenga varios niveles de plegado. Es decir, que no solo se pliegue en la parte del cuadro para disminuir su envergadura total, sino que también lo haga en el manillar o los pedales para reducir el espacio que ocupa a la mínima expresión. 

En caso de que tengas que utilizarla a diario, es importante que esos niveles de plegado sean muy sencillos y rápidos de usar. En caso contrario, puede que varias veces por semana te quedes atascado en la puerta del metro intentando desplegar los pedales o el manillar. Además, una vez desplegado, el sistema debe ser lo suficientemente seguro como para garantizar que los pliegues están perfectamente sellados. Vamos, que la bici no se te abra a mitad del camino. 

Si a este respecto necesitas la mejor bicicleta plegable eléctrica del mercado, en definitiva, la que cuente cuente con todas estas características de plegado, te aconsejamos que le eches un vistazo a nuestro sistema Easyup. En 1 solo segundo y con 1 solo movimiento, la bici se pliega a la mitad y podrás transportarla sobre las ruedas. Pero antes de hablar de nuestra Ossby Curve Electric, continuemos con los el resto de accesorios que deben tener estas bicis y las ventajas que tiene contar con ellas en tu día a día. 

7. Accesorios 

Un buen guardabarros es el accesorio básico para cualquier bicicleta urbana. Sí, porque si la vas a usar a diario para ir a la oficina o a casa de algún familiar, no querrás llegar con los pantalones llenos de salpicaduras o tierra. Por ese motivo todas nuestras bicicletas plegables lo llevan incorporado 😉

Por otra parte, contar con una luz delantera y trasera, así como con una pata de cabra o soporte para el móvil, son extras que siempre vienen bien. No obstante, estos últimos puedes incorporarlos en cualquier momento, ya que son fáciles de instalar y existen cientos de ellos en el mercado. 

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Ventajas de la mejor bicicleta plegable eléctrica

Ahora que sabes cómo elegir la bicicleta eléctrica plegable perfecta para ti (y por si te queda alguna duda sobre si debes o no hacerte con ella), aquí tienes los argumentos definitivos para convencerte sobre cómo puede mejorar tu experiencia de transporte. Partiendo de la base de las ventajas que poseen los desplazamientos en bici en general tanto para tu salud como para la del planeta, ahondemos un poco en aquellas específicas de las que cuentan con motor eléctrico y capacidad de plegado. 

  • Menos esfuerzo: Si escoges la bici con las características apropiadas para tu caso concreto, seguro que conseguirás llegar a tu destino con un menor esfuerzo y sudor que si utilizaras cualquier otra. Porque un motor que te ayude en las cuestas es clave para llegar a cualquier lugar hecho un pincel. 
  • Facilidad de transporte: Al tener una bicicleta con un buen sistema de plegado podrás pasar de un medio de transporte a otro… ¡en cuestión de segundos! Sube sin complicaciones al metro o al bus con la estructura plegada y sin que pese tanto como para no poder con ella. 
  • Sencillo almacenaje: No importa si tu piso es pequeño o si tu oficina no tiene mucho espacio. Lo bueno de las bicicletas que tienen múltiples niveles de plegado es que podrás guardarla en cualquier lugar. Ahora sí, recuerda medir bien el área de almacenaje antes de decantarte por un modelo u otro.

¿Cuál es la mejor bicicleta eléctrica plegable de 2021?

Vale. Ya hemos analizado todo: el peso, los sistemas de plegado, las ruedas… Ahora queda decidir cuál es, analizando todos los parámetros y siempre de forma genérica, cuál es la bici eléctrica plegable de este año 2021. Pero antes de decirte cuál es, mejor explicamos primero el porqué. 

Peso

Solo 13,5 kg. Como lo lees. Las bicis eléctricas plegables más ligeras del mercado suelen rondar los 17,5 kg, pero esta pesa 4 kg menos. ¿Cómo lo consigue? Gracias a un cuadro elaborado en aluminio y a su sistema eléctrico incorporado en la rueda trasera, que mide apenas 14” (la delantera tiene solo 12”). ¿Te empieza a sonar bien? Pues sigue leyendo, que queda lo mejor. 

Plegado

Esta bici cuenta con un sistema de plegado Easyup. Esto significa que al tirar de una biela hacia arriba y con un solo movimiento (que tardas en realizar literalmente 1 segundo) la bici reduce a la mitad su tamaño y te permitirá desplazarla sobre las ruedas. El manillar y los pedales también se pliegan de forma muy sencilla. Al plegar todos los mecanismos, la bici pasa de medir 93x120x55 cm a 93x70x22 cm. Además, como las ruedas siguen libres al plegar la bici, puedes apoyarla en el suelo y llevarla fácilmente empujándola con una sola mano.

Motor

La batería, el motor y los sensores de esta extraordinaria bici se encuentran incorporados en la rueda trasera. Este sistema cuenta con 250W/30V/10Ah y te ofrece nada menos que  70 km de total autonomía. Y para cargarlo solo tienes que enchufar la entrada del eje en cualquier toma de corriente. 

Marchas

¿Creías que con ese peso esta bicicleta no iba a tener marchas? Pues te equivocabas. Cuenta con 3 velocidades gracias a sus piñones de 11T, 13T y 15T. Pero además posee guardabarros de aluminio y frenos de disco con rotor. 

Precio

Conforme te íbamos contando los detalles sobre este modelo, tú ibas haciendo la cuenta de cabeza de lo que iba a costar esta maravilla. Pues sea la que sea la conclusión a la que llegaste, te la vamos a echar por tierra. Por solo 1.690 € puede ser tuya.

Seguro que a estas alturas ya sabes del modelo que estamos hablando, la que sin duda es la mejor bicicleta eléctrica plegable para uso urbano: la Ossby Curve Electric. Ya conoces todas sus características y ventajas, así que solo te queda un último paso: ¡probarla!

Ossby Electric

1.690,00

BICI ELÉCTRICA PLEGABLE – 100% URBANA

El equilibrio perfecto entre diseño y tecnología para lograr una bicicleta diferente que con tan solo 13,5 kilos de peso ofrece 70 Km de autonomía y te permitirá desplazarte por cualquier lugar sin temer a los desniveles. Decide el nivel de asistencia que necesitas desde tu móvil y ¡que nada te pare!

 

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5 consejos útiles para ir en bicicleta de noche

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Muchos de vosotros tenéis que recorrer la ciudad en bicicleta de noche y seguro que en más de una ocasión habéis sufrido algún que otro percance. Y es que si utilizar un buen juego de luces supone la base para pedalear bajo las estrellas, estos consejos suman cuando se trata de apostar al 100% por tu seguridad.

1. Utiliza luces visibles a un mínimo de 200 metros

En la gran ciudad, las distancias varían de un lugar a otro y los agentes que interactúan pueden sorprenderte en cualquier momento. A fin de prevenir y de avisar correctamente a otros conductores o transeúntes, recomendamos utilizar luces visibles delanteras con un alcance de, al menos, 200 metros.

Utilizar luces de, al menos, 200 metros de alcance supone la perfecta base para pedalear seguro si utilizas tu bici de noche.

2. Utiliza luz roja en la parte trasera

Este es uno de los clásicos a la hora de pedalear cuando ya no disponemos de sol, especialmente cuando se trata de avisar al resto de personas si vienes o si vas. Al igual que sucede con las luces delanteras, es recomendable que la trasera también tenga un alcance de, al menos, 200 metros.

3. No apures la batería

Siempre que hayas terminado tu recorrido, revisa que las baterías de las luces cuenten con una carga apropiada. Esta revisión nos permitirá ser precavidos y pedalear seguros la próxima vez que salgamos con la bicicleta de noche, sabiendo que las luces funcionarán correctamente. De lo contrario, no solo quedarás desprovisto de protección en el peor momento, sino también pondrás en peligro la circulación nocturna. Recuerda que el hecho de que parpadee antes de agotarse puede complicar aún más la correcta interacción con otros coches y viandantes.

Como alternativa, siempre puedes llevar una luz de repuesto (una luz de baja potencia, incluso) y así utilizarla en caso de que la principal se estropee o se quede sin batería en mitad del trayecto. 

4. Elige las luces que necesites

Puede que seas un ciclista experimentado o bien que hayas comenzado hace poco a pedalear por la noche. En cualquier caso, existen luces apropiadas para cada persona en función de sus necesidades. Por ejemplo, las luces frontales pueden hacerte visible frente a otros conductores y personas, pero, además, pueden ayudarte a iluminar tu camino correctamente.

En este caso, la intensidad de la luz dependerá del recorrido, ya que si vas a cruzar por zonas de escasa iluminación, siempre recomendamos utilizar aliadas de una mayor intensidad para poder ver el camino fácilmente.

5. Utiliza un chaleco

La luz en tu bicicleta supone un requisito indispensable. Sin embargo, si buscas potenciar aún más la seguridad, siempre puedes apostar por un chaleco reflectante o, incluso, por los molones chalecos LED que te permiten mostrar al conductor a qué dirección te diriges.

Un wearable único que consolida tu ubicación en todo momento, convirtiendo la experiencia de montar en bici de noche en una aún más segura y disfrutable. Además de, por supuesto, ser el perfecto complemento para tu nueva bici plegable.

Gadgets para bicicleta que te sorprenderán

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La bici es una fiel compañera que nos hace la vida más fácil. Por ese motivo, recomendamos contar con estos curiosos gadgets para bicicleta, pues no solo le aportarán un toque aún más sofisticado, sino que, además, te permitirán aprovecharla al máximo e incluso conservarla durante más tiempo.

Si eres un ciclista urbanita, optar por una bicicleta plegable supone adentrarse en una nueva generación de movilidad. Sin embargo, no todo acaba ahí. Moverse por la gran ciudad requiere de la protección apropiada, comodidad para poder transportar tu bici a todas partes y la mejor tecnología para controlar cada detalle. Los siguientes gadgets para bicicleta no solo suponen la mejor respuesta a las muchas necesidades del ciclista actual, sino que aseguran una experiencia más allá del simple arte de moverse sobre dos ruedas.

Luces inteligentes

Este tipo de luces no solo apuestan por una protección óptima, sino que, al ser inteligentes, se apoyan en diferentes sensores que facilitan increíbles funciones: desde la detección de coches cercanos hasta el encendido automático, pasando por el control de su potencia desde el smartphone o la prevención de robos gracias a su sistema de alarma. Actualmente puedes encontrar diferentes marcas y modelos, si bien nosotros recomendamos las luces inteligentes SeeSense.

Desde luces inteligentes hasta GPS invisibles para detectar la ubicación de tu bici en caso de robo, existen muchas opciones de gadgets para ciclismo que no te puedes perder. 

GPS invisible

¿Acabas de comprarte una bici y ya estás con el miedo de que alguien te la robe? ¡No te preocupes! Actualmente puedes encontrar diferentes dispositivos de GPS invisibles, muchos de los cuales puedes colocar a modo de luz trasera, bien con tarjeta SIM para controlar su ubicación, o sin ranura. El objetivo de este GPS consiste en localizar tu bicicleta en caso de robo gracias a la perfecta sincronía entre tu smartphone y el GPS invisible. ¡Un must!

Navegador inteligente

Los navegadores inteligentes conforman otros de los gadgets para bicis imprescindibles. Generalmente, se tratan de pequeños dispositivos que puedes adherir a través de sensores al manillar de tu bici y así poder disfrutar de sus muchas opciones: monitorización, recepción de llamadas, velocidad de pedaleo, calorías quemadas o kilómetros realizados bajo un diseño cuidado y versátil.  HAïKU y Smathalo son algunos de los principales embajadores de esta joyita urbana. 

Chaleco luminoso

Cuando se trata de avisar a otros conductores de tu presencia, contar solo con las luces traseras parece cosa del pasado. Hoy, lo más trendy es llevar un chaleco luminoso. Un wearable que todo ciclista que se mueva por la gran ciudad debería tener, especialmente cuando en las calles cada vez existen más conductores responsables… y repartidores en bicicleta.

La jungla de asfalto requiere de un chaleco único como los de WAYV, que son geniales. Cuenta con el propio chaleco en sí, un panel a colocar en el casco y un control que podemos insertar en el manillar para fundir todos los elementos. Magia pura que, además de emitir la señalización de luces LED, también nos permite personalizar el mensaje, ¡e incluso sugerir a otros conductores hacia qué dirección pedaleamos!

Bicicleta para ir al trabajo: consejos para principiantes

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¿Te estás planteando utilizar tu bicicleta para ir al trabajo? Fenomenal. Por salud, por conciencia medioambiental o por ahorro de dinero en combustible, es una gran idea. Y para que lo consigas de forma continuada, aquí tienes algunos consejos para empezar a usarla como medio de transporte principal para ir al trabajo. ¡Toma nota!

8 consejos clave para empezar a usar la bici para ir a trabajar

Elige bien el recorrido

Primer e imprescindible paso: elegir bien la ruta para ir de tu casa a tu lugar de trabajo. Entra en Google Maps, define el origen y el destino y haz clic en “Cómo llegar”. Entre los resultados, te aparecerá la opción de ir caminando, en coche, en transporte público… ¡o en bici! Escoge esta última opción y descubre diferentes rutas para llegar a tu oficina. 

Generalmente el buscador te ofrecerá primero aquellos trayectos que cuenten con carriles adaptados o rutas ciclables. Cuanto menor contacto tengas con las carreteras convencionales (y menos aún con las que tengan mucho tráfico), mejor. Elige una de las opciones que te plantea Google pensando en la seguridad, la rapidez y la comodidad del camino.

Escoge tu bicicleta

¿Tienes mucha cuesta arriba en el trayecto de ida o vuelta? Pues quizá lo mejor para tu caso es hacerte con una bicicleta eléctrica para ir al trabajo. En caso de que el camino sea mucho más llano o con subidas muy suaves, siempre puedes optar por las tradicionales. 

En cualquier caso, siempre que vivas en ciudad lo más recomendable para luego guardarla en casa es una plegable, como nuestras Ossby Curve. Además de tener versión eléctrica y eco, ambas reducen su tamaño a la mitad en tan solo un gesto, todo un lujo para los más urbanitas.

No olvides los accesorios

Las luces (delantera y trasera) y el casco son dos básicos que debes utilizar desde el primer día, tanto por tu seguridad como por la de quienes te rodean. Pero también hay otros accesorios que te pueden venir fenomenal para ir al trabajo, como unas gafas de ciclismo para evitar los mosquitos o el deslumbramiento, una funda donde puedas resguardar la bici cuando la dejes en la calle o unos guantes especiales para ciclistas.

 

Para ir al trabajo en bicicleta de forma cómoda y segura escoge muy bien la ruta y llévala a cabo un día de prueba.

 

Prueba un día sin presión

Esta es una de las mejores recomendaciones que podemos hacerte. Antes de llevar el primer día tu bici al trabajo, haz una prueba en otro momento en el que tengas tiempo y puedas analizar tu ruta con tranquilidad. Así podrás ver el tiempo exacto que tardas, tu capacidad física para llegar sin contratiempos o la comodidad de la vía. Además, también podrás ver otras necesidades que puedan surgir, como una botella de agua para el cuadro o unos zapatos adecuados para pedalear. 

Gana en seguridad

Es la parte más importante a la hora de utilizar la bicicleta para ir al trabajo: sigue siempre las normas de tráfico y no circules por vías que no son adecuadas, como las aceras. Recuerda que estás utilizando un vehículo más y que tanto tu seguridad como la de los peatones es muy importante. Por eso tampoco debes utilizar auriculares o mirar el móvil, ya que puedes tener un accidente totalmente evitable.

Elige tu aparcamiento

Si el edificio donde trabajas cuenta con un aparcamiento especial para bicis o un cuarto cerrado donde tenerla durante tu jornada laboral, genial. En caso contrario, recuerda que debes atarla con un candado adecuado (también puedes usar varios para anclar diferentes zonas de la misma) en un lugar en el que no entorpezca la circulación de los peatones (también la de aquellos que posean movilidad reducida). 

No te preocupes por sudar

Esta es una de las principales razones por las que a mucha gente le da reparo ir en bici al trabajo. Sin embargo, hay muchísimas formas de evitar llegar con sudor. Lo primero que debes hacer es llevar ropa transpirable y cómoda. Pero, además, puedes llevar en tu mochila una camiseta de recambio, una pequeña toalla y un bote pequeño con desodorante. Otro truco es no llevar la mochila en la espalda, sino en un bolso especial que se amarre con velcro al cuadro, una cesta o algún tipo de alforja. 

Revisa las tiendas de bicis

En cualquier momento, todos los bike lovers podemos sufrir un pinchazo, una pequeña avería o cualquier otro contratiempo. Así que, por si en algún momento necesitas ayuda, busca en internet las tiendas más cercanas a tu ruta hacia el trabajo. Ten siempre esa lista a mano porque algún día puedes necesitarla. 

No obstante, también puedes buscar tutoriales con algunos básicos, como qué hacer cuando se te sale la cadena, cómo cambiar una rueda o cómo inflarla con ayuda de un pequeño bombín. ¡El saber no ocupa lugar!

Ahora que ya conoces los consejos imprescindibles a tener en cuenta a la hora de llevar tu bicicleta para ir al trabajo, ¿qué te queda? Pues ponerte manos a la obra y probar. Tanto tu salud (física y monetaria) como el medio ambiente lo agradecerán.

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